Por qué las cosas llegan cuando ya no las deseamos


deseo

 

¿Por qué a menudo las cosas llegan cuando ya no las deseamos? El trabajo que llega cuando dejamos de buscarlo. Alguien que nos hace caso cuando ya no le prestamos atención. El problema que se resuelve como por arte de magia cuando hemos tirado la toalla.

Cuenta en sus memorias el escritor Luis Racionero cómo las mujeres se le acercan justo cuando ha empezado una nueva relación. Es decir, justo en el momento en que su deseo ya está saciado. Lo mismo suele suceder en una relación de pareja: cuanto más pendientes estamos del otro, más parece alejarse. Y al contrario.

Por lo que se refiere al ámbito económico, el tópico lo dice todo: “Dinero llama a dinero”.

¿Por qué las cosas llegan cuando ya no las deseamos?

He encontrado algunas respuestas.

Un maestro zen dijo: “Si tienes un bastón, te daré uno. Si no lo tienes, te lo quitaré”.

La Biblia lo expresa con la siguiente frase: “Al que tiene se le dará”.

Y el filósofo Alan Watts lo interpretó a su modo: “Sólo puedes conseguir algo cuando descubres que no lo necesitas. Sólo puedes obtenerlo cuando no lo quieres”.

En el fondo estamos hablando del desapego. Una de las leyes espirituales universales. Esta ley dice que para obtener cualquier cosa en el universo físico, debemos renunciar a nuestro apego a ella. No renunciamos a la intención ni al deseo. Sí al interés por el resultado.

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